tres citas impuntuales: tiempo, poesía y falta

sinopsis

A veces, raras, el presente se aparece, exige ser registrado, pide alzar la cabeza. As., mientras estábamos aguardando que este libro saliera a la luz, el presente hist.rico nos sorprende con una crisis político-social en el pa.s, en octubre de 2019, y otra epidemica que involucra el planeta entero, en el 2020. Es una ironía pensar las formas de medir el tiempo, hoy, en una aparente interminable cuarentena; ironía, también, haber puesto en contacto, vía algunos poetas referidos, modos de sobrevivencia y de aceptaci.n de nuestra finitud, leyendo en ella inicios y latencias antes que tragedias. No se sabe si es la palabra la que, profética, ve venir algo y lo pone en papel o si es el tiempo mismo, quien, galante, se siente convocado y se nos revela como tal, siendo. Generalmente, el presente se nos escapa, menos cuando duele, menos cuando goza. Nos interrumpe hoy el apremio de ciertos marcos in.ditos en nuestra vivencia; ojalá y en este instante de suspensión sean muchas las imágenes y las palabras y los silencios desde los cuales de nuevo se pueda comenzar, aunque todo esta ya hecho y ya dicho.

índice

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Nada más lejano del tiempo concebido que el inconcebible darse del tiempo

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Apuntes en el filo: Poesía y tiempo

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Dos incisiones al tiempo: José Gorostiza y Blanca Wiethüchter

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Epílogo

NADA MÁS LEJANO DEL TIEMPO CONCEBIDO QUE EL INCONCEBIBLE DARSE  DEL TIEMPO

(Temporalidad y temporización en la paradoja de la obra)

Fernando van de Wyngard

(Preámbulo). Puesto que suscribo lo que sostiene Heidegger: “[e]l tiempo” no es [algo constituido] ni en el “sujeto”, ni en el “objeto”, ni “dentro”, ni “fuera” […]” (1986, p. 452), creo que la cuestión de nuestro poder ser estaría íntimamente relacionado con el horizonte del dársenos (el) tiempo, que intentar proponer en este ensayo.

Horizonte, como “aquello sobre el fondo de lo cual” (.dem.) el propio ser puede proyectarse y, así, podría venir a la presencia. En este sentido, pretendo concebir a la obra de creación –poética y/o artística– como el lugar de un radical agenciamiento temporalizador, y no como aquella cosa que, a su vez, es el producto–entre otros, y que acaso hacemos y acaso no– de un simple “utilizar el tiempo que “hay” (.bidem.).

La problemática de las temporalidades ‒y lo que tiene de desafío‒ será lo que supondrá, en todo momento, en este escrito, teniendo en mente lo propuesto por Giorgio Agamben, ya que una cierta preocupación por el complejo de lo intenso y lo potencial, que el esboza, incumbe de lleno al tenor de mi reflexión

partes

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ISBN: 978-99974-295-8-2

maría soledad quiroga, MÓNICA VELÁSQUEZ Y fernando van de wyngard

Mónica Velásquez Guzmán nació en La Paz (Bolivia) en 1972 y es la ganadora del Premio Nacional de Poesía “Yolanda Bedregal” 2007, con su poemario “Hija de Medea”. Estudió literatura en la Universidad Mayor de San Andrés (La Paz) y luego obtuvo su doctorado en la misma materia por el Colegio de México

María Soledad Quiroga (1957) Poeta y narradora boliviana. Ha publicado los libros de poemas Ciudad blanca (1993); Recuento del agua (1995); Maquinaria mínima (1995); Casa amarilla (1998); Los muros del claustro (2004); Trazo de caracol (2011). Su obra está incluida en diversas antologías de Bolivia y otras naciones

Fernando van de Wyngard (Santiago de Chile, 1959) Poeta, teórico independiente y editor. Entre sus publicaciones destacan: Lo inminente, La ultima (es)cena, El inicio es aún, Dios-Aparte, Un nudo mas en la red y otros ensayos. Ha creado los sellos Equis, Objeto Imaginario y Nonsense.

CATÁLOGO 

COLECCIÓN ENSAYO

TRES CITAS IMPUNTUALES: TIEMPO, POESÍA Y FALTA

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