tabla de salvación crónicas del papirri vol. 2

sinopsis

El libro trae crónicas que cuentan cómo se hicieron algunas de las canciones que hoy celebramos. Es, por lo tanto, una lectura aconsejable para todos los que laburan en su arte y alguna vez han llegado a creer que la tarea es fácil. En contrapunto, el libro tampoco puede dejar de contar que, a veces, cuando Dios quiere y hay Musa y suerte y quién sabe qué más, las buenas canciones también pueden salir sin dificultad. Es una cosa loca, parece: casi siempre extenuante e imposible, a veces regalada; pero nunca de una forma sola.

El libro también trae relatos que poco tienen que ver con las famosas canciones. Versan sobre días y noches en la vida de un boliviano de a pie y terminan funcionado como buenas puertas de entrada al amable desconocido con el que se puede estar de acuerdo o en desacuerdo. Pero indiferente, lo que se dice “indiferente”, no creo que vaya a quedar ni ninguna lectora ni ningún lector.

índice

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Mi callejón era la médula del planeta

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Los míos

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En puesto me he convertido

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Lejos de Casa

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Hechos a los capos

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Aún tengo la vida

Los Coaquira

Mi callejón era la médula del planeta. De tierra reseca y polvorosa, era un tajo trascendente que partía la manzana más fresca de Sopocachi. Mi callejón era de bajada, en la punta de arriba se mezclaban los aceites del garaje del maestro Enríquez con los orines de los albañiles urgidos, en la punta de abajo estaba la casa del Felico. Menor dos años a mí, el Felico tenía un inclemente corte firpo, un lunar psicodélico, un k’asa ventana hacia el infinito. Era lorito, con los zapatos siempre lustrados, su pantaloncito estaba ensortijado de herencias por un cinturón de cuero monumentalque le daba vueltas arrugándole la cintura. Jugábamos todo: fútbol, trompo, bolitas, ch’utis, billas, hacíamos voladores y nos nacían unas verrugas como pirámides volcánicas que las deglutíamos a veces, las otras tratábamos de apagarlas con una plumita cuyo medicamento café era hediondo, picante.

Marchábamos por el callejón cantando, agarraditos de la mano, los nudillos se contagiaban ríos de: “sangre coagulada, revuelta en ensalada/ vomito caliente, que sea de un pariente/ moco verdoso de un tuberculoso”.

Con el Felico inauguré mis cuentacuentos, se dejaba llevar con sus ojos inocentes por mis primeras mentiras literarias. Cuando murió mi madre, el Felico Coaquira decidió adoptarme. Por primera vez me invitó a pasar a su casa de dos cuartos.

 

partes

páginas

ISBN:978-99974-821-9-0

Tabla de salvación es la continuación de un acto vital en la vida y obra de Manuel Monroy Chazarreta, el entrañable Papiro. Acto que tiene que ver con las miradas poéticas que Manuel proyecta sobre su propia vida, sus visiones/ experiencias/ vivencias en el transitar por este mundo, por este ¨su¨ mundo y que además es el mundo de muchos otros

Alfonso Hinojosa

Manuel Monroy Chazarreta

(La Paz, 1961)

Manuel Monrroy Chazarreta “el papirri”, nació en la ciudad de La Paz, en septiembre del año 1961.  Es un destacado músico, compositor boliviano.  Se especializó en guitarra y canto después de estudiar en el Conservatorio Nacional de Música.  Es nieto de, Andrés Chazarreta, pionero del folklore argentino e hijo de la concertista de guitarra Ana Chazarreta.

Conocido también como “el canta cuentos” por usar en sus canciones el humor y el sarcasmo.  Es compositor de al menos 200 canciones, algunas son: “Q’ Tal Metal”, “Metafísica Popular”, “Ch’enko Total”, “Alasita”, “La mamada”, “El q’hencha Terán”, “Bobalización”, “Hoy Es Domingo”, “Hasta Ahurita”, “Morenada Nada”, “Sacudite”, “Tango para un Político”, entre otras.

El Papirri, ha realizado presentaciones en varios países y es reconocido como uno de los artistas destacados de Latinoamérica.

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