humo 

sinopsis

Diecisiete años después de haberse marchado, Gabriela regresa a Paraguay a recibir un sobre que su amigo Andrei le ha dejado. Al abrirlo, estallan los recuerdos de una tierra donde “todo ha sido restregado por ácido y se encuentra abierto”: se encuentra con la guerra del Chaco, con el comienzo y el final de la dictadura de Stroessner, con los caminos de los científicos Ladislao Biró y Palamazczuk, con un presente marcado por fuego… En el centro de la novela una casa se derrumba, en una ciudad tomada por espectros y en la que los límites entre el ayer y el hoy han dejado de existir.

índice

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Niño

Este niño no es mío, pero no me quiere soltar. Es un peso que jala hacia abajo y hacia afuera de mí, que no me deja avanzar. No lo conozco. No me dice nada, pero tampoco se va. Muchas veces le pregunté ¿cómo te llamas? sin respuesta. Otras veces intenté soltar sus dedos, abrir aquella mano, pero no pude. Él aprieta más.

Ya no soy el mismo. Un niño que no es mío está aferrado a mi camisa. Ahora lo más simple se me dificulta: pasar entre los puestos, acomodar las mantas para dormir en la noche, entrar al baño; debo tomar previsiones para hacer con esfuerzo lo que antes hacía sin pensar.

Por entre las verduleras diviso una doña cargada de sus compras. Debe tener unos sesenta años y tiene la cara colorada del calor. Carga tres bolsas grandes, que del peso van a romperse en cualquier momento. Quiero ofrecerme: yo se lo cargo, dónde agarra el micro, doñita. Quiero tomar sus bolsas, caminar detrás de ella hasta su parada. Apuro el paso sin pensar en el niño, pero su peso me refrena, crece, tira de mi camisa hacia atrás. Ya no quiere caminar. La señora, en cambio, avanza sin verme, los agarradores de plástico hundiéndose en la carne de sus dedos, bamboleándose entre los puestos, pensando ¡qué pesadas las papas! ¡qué pesado el zapallo! Ya tiene todo lo que necesita y avanza por el pasillo del frente, junto al almacén. Debo cruzar y llegar hasta ella, que se aleja de a poco con sus pasos pesados, los brazos adoloridos. Podría alcanzarla, tal vez me da una buena propina, yo sé ser educado. Pero debo jalar esto que exige que vaya lento, que me jala hacia atrás.

Ahí vamos, ven, apúrate. Está cansado. Mi camisa tensa contra el torso, tirante cada uno y todos los hilos, deseando la tela rasgarse y ondear, suelta al aire. No hay forma. Quiero recuperar mi camisa, sacudo esa mano que la sujeta con tanta insistencia. ¡Suelta!, le digo, ¡suelta de una vez!, nada. Logro adelantarme un poco. Entre la gente, busco a la doña. Por allá estaba, por el almacén, pero ya no la veo. Miro más lejos, ahora sí, no, ya ni idea, ya va saliendo del mercado, ya cae el sol de la calle sobre su espalda encorvada. Pierdo entonces las monedas que esa doña iba a dejar en el centro de mi mano. Estoy atrapado, pienso.

Otras veces es al revés. Cuando me detengo, este peso no me jala hacia atrás, sino que me lleva hacia abajo, jalando mis hombros hacia la tierra, hacia el pavimento que arde bajo mis pies. Una vez más, el cuello de tela, deforme como un pez de labios destrozados, y él sentado en cualquier parte, mudo y desconocido.

Voy a la policía a poner la denuncia. En el mercado no hay estación, debo ir hasta la intendencia. Camino todas esas calles con él detrás mío, retrasando mi andar. Ve algo que le llama la atención y se detiene. Lo jalo. Afinca las piernas tiesas al piso y lo vuelvo a jalar, esta vez con torpeza. Lo insulto bajito, para que la gente no piense mal de mí. Avanza pero igual no se apura. Debiera enseñarle a andar ligero. Pronto se cansa y retrasa aún más el paso.

 

capítulos

páginas

ISBN:978-99974-994-5-5

«Humo resume la esencia de nuestro continente: la tenacidad y la intrepidez de los inmigrantes, la nostalgia del mundo que dejaron atrás, las traiciones, la humillación y los amores que nunca han dejado de surgir entre quienes llegaron y quienes estaban antes. Con una prosa precisa y a menudo dolorosa, Gabriela Alemán construye en esta novela un espejo fascinante en el cual es imposible no reconocerse».

  Guadalupe Nettel

«Ya lo sabía. Desde que comencé a leer Humo, lo advertí: acá hay una gran historia. Y es que las grandes historias no están hechas tan solo de búsquedas o de encuentros, sino también de narrar las tragedias y las felicidades de todo un continente. Ahí reside el poder de este libro que, como el humo, no pertenece a la humanidad pero sin este aquella jamás habría tenido razón de ser».

  Wilmer Urrelo Zárate.

«Gabriela Alemán ha escrito una historia terrible y hermosa sobre las delicadas fronteras entre lo que se sabe y lo que se inventa, y los lugares donde se cruzan la tragedia íntima y la tragedia de la Historia. Estos personajes parecen realizar un viaje al origen, pero en realidad están en busca de su propio camino para sobrevivir en tiempos monstruosos»

Yuri Herrera

gabriela alemán

De nacionalidad ecuatoriana, nació en Rio de Janeiro. Es autora, entre otros, de los libros  Fuga Permanente (2001), Body Time (2003), Poso Wells (2007, traducido al inglés por City Lights, 2018), Álbum de familia (2012) y La muerte silba un blues (2014). Integra diversas antologías de cuentos, entre ellas, Les bonnes nouvelles de l’Amérique latine (Editions Gallimard, Paris, 2010). En el 2006 recibió una beca Guggenheim, en el 2007 fue seleccionada para formar parte del grupo Bogotá39; en el 2014 ganó el Primer Premio de Crónica CIESPAL. Tiene un PhD por la Universidad de Tulane en Nueva Orleans. Es una de las fundadoras de la Editorial El Fakir.

Gabriela

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