iluminación

sinopsis

“El viejo me había enseñado que, además de la capacidad de rastreo, la cualidad más importante de un verdadero cazador era el sigilo, poder desplazarse en silencio, encontrar a la presa desprevenida, hacer de la sorpresa un sinónimo de muerte”, dice uno de los personajes de Iluminación. En esa breve filosofía de la caza, Sebastián Antezana cifra también su política narrativa, el modo en que va cercando al lector, no sólo con el lenguaje-trampa, sino fundamentalmente a partir del radical desplazamiento afectivo de los personajes. Un hombre que sufre una llaga que jamás cierra, un “bicho” cuya identidad de animal es tan informe como un trauma infantil, el porno como una sincera, acaso la más sincera, expresión de amor y un primer amor como una estela de hedor y mugre, las voces inteligentes de animales de escritores que, fieles a su naturaleza de “ánimas”, cuentan otra biografía de sus amos, quizás la verdadera, esa donde la civilización por fin se hace polvo y niebla. Todo ese temblor está aquí, en este libro hermoso y carnal como una herida fresca, en estos siete cuentos que advienen fulminantes sobre nuestras conciencias y nos recuerdan o confirman el gran escritor que es Sebastián Antezana.

índice

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Proteo, cazador

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Viejos que miran porno

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My very own página en blanco

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Si contarlo está en tu poder

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La mujer del jinete

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Ante la ley

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Animales de escritores norteamericanos

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Nota

Proteo, cazador

La bala le atravesó la frente sin ruido, instantánea, invisible, un relámpago puntual. Milésimas después, cuando empezaba a formársele un círculo negro en medio de los ojos, se escuchó el sonido, la marca atronadora del disparo en la espesura, y sólo entonces se dio cuenta de que algo andaba mal. Se detuvo y alzó ligeramente la cabeza, como buscando en el aire de la tarde una explicación a lo que pasaba. Dio uno, dos pasos más, las patas como ramas quebradizas, y finalmente cerró un ojo antes de caer sobre las hojas secas.

El viejo bajó la escopeta y se limpió con la manga un rastro de saliva que se le había coagulado en la comisura de la boca, una línea blancuzca y pastosa que le cubría la mitad del labio inferior. Había estado bebiendo desde el mediodía, singani tibio que traía en un termo de café. Desenroscaba la tapa de aluminio que servía de taza, la llenaba y cerraba los ojos antes de beber a tragos pausados y sonoros. Todavía no estaba borracho pero parecía enojado, conmigo, con mamá, con todos, con el venado que yacía muerto pocos metros más allá, la frente rota y un ojo todavía abierto. Se limpió la boca, apoyó la mano derecha en mi hombro y de un empujón me llevó hacia donde el animal había caído. No parecía una cría pero tampoco todavía adulto, era pequeño y liviano, tenía el pelaje pardo moteado con manchas blancas, las orejas largas y delgadas y en la cabeza dos pequeñas protuberancias, sugerencias de lo que en un futuro que ya no sería habría sido una cornamenta. Estaba doblado sobre sí mismo, la cabeza vuelta sobre la grupa, como si hubiera empezado a escapar y el cuerpo se le hubiera desconectado en pleno movimiento. Por la boca le asomaba la lengua delgada y oscura, un pedazo de carne triangular que le colgaba cómicamente. El ojo que permanecía abierto estaba inyectado en sangre, una gran canica turbia descansando en un lago rojo y lechoso.

cuentos

páginas

ISBN:978-99974-994-0-0

“Es difícil no quedarse sin aliento ante esta obra mayor de la literatura boliviana. En cada página, escrita con un incuestionable dominio de la lengua, con un armazón coherente e impecable, nos enfrentamos a nuestros más fuertes demonios interiores, a la indescifrable naturaleza última de los humanos, aquella que está siempre acechando debajo de la superficie […] Iluminación no tiene un párrafo demás. Dice lo que tiene que decir y nos abruma.”

Carlos D. Mesa Gisbert

“Con elegancia y destreza, Sebastián Antezana recorre en sus cuentos un abanico de geografías, sensibilidades y tonos. En esa trayectoria que atraviesa por igual lo visceral y lo diáfano, la alegoría política y el desmoronamiento íntimo, sus hallazgos se van multiplicando página tras página, y en el momento menos pensado una imagen, una frase o un gesto dotan de sentido o resquebrajan todo lo que tienen alrededor. Iluminación es un libro intrigante, impredecible, valiente”.

Rodrigo Hasbún

“La poesía de estos cuentos no está solo en la edificación minuciosa de su lenguaje, en el entretejido de las palabras; sino en las construcciones o reinvenciones de grandes imaginarios como el amor, la vejez, la revolución o lo animal”.

Paola Senseve

“Los nuevos cuentos de Antezana (un par de ellos, sublimes, de antología) son crueles y destructivos, morbosos e hipnóticos, asustan y perturban, estremecen”.

 Ricado Bajo

“Siete cuentos que advierten fulminantes sobre nuestras conciencias y nos recuerdan o confirman el gran escritor que es Sebastián Antezana”

 Giovanna Rivero 

sebastián antezana

(México. Bolivia, 1982)

Ha participado en varias antologías nacionales e internacionales. Es autor de las novelas La toma del manuscrito (Alfaguara, 2008 – Plural, 2016) y El amor según (El Cuervo, 2011 – Sudaquia, 2014). Con La toma del manuscrito ganó el X Premio Nacional de Novela de Bolivia. Es candidato doctoral de Estudios Romance en la Universidad de Cornell, Estados Unidos.

CATÁLOGO 

COLECCIÓN ENSAYO

NOvedad

TRES CITAS IMPUNTUALES: TIEMPO, POESÍA Y FALTA

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