potosí

sinopsis

Para escapar con éxito de las galerías del Cerro Rico, el periodista Ander Izagirre armó un mosaico en el salón de su casa con cartulinas de colores repletas de anotaciones. En ese “mapa” escrito se podían seguir la historia de la minería, los rastros de la riqueza efímera y la miseria generalizada, el funcionamiento de las cooperativas y los rituales de los mineros para no ser castigados por el Tío, amo y señor de las profundidades. En Potosí, el nuevo libro de este cronista prolífico que ha escrito antes sobre ciclistas, campesinos que ordeñan nubes, víctimas de crímenes militares en Colombia y supervivientes de Chernóbil, la prosa es sencilla, emotiva, sin filigranas innecesarias. Es la de un oidor: la de alguien que ha elegido escuchar para entender el mundo. A través de Alicia, una niña que no vive precisamente en el país de las maravillas, el autor nos traslada a un mundo que se derrumba, donde la mujer es el último eslabón de la cadena, donde los abusos e injusticias están a la orden del día. En un territorio complejo que está casi siempre en penumbras, Izagirre fue capaz de aferrarse a la luz y encontrar la salida

índice

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En el país de los tesoros

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El Barón y la Princesa

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Todo a punto de estallar

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Los que sobran

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El Diablo

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Agradecimientos

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Bibliografía

EN EL PAÍS DE LOS TESOROS

—Las mujeres no pueden entrar a la mina —dice Pedro Villca—. Imagínese que una mujer entra. Entonces, cuando le viene la siguiente menstruación, la veta de mineral desaparece. La Pachamama esconde la veta, por puros celos.

Villca es minero viejo, una categoría improbable en Bolivia. A los 59 años no le queda ningún compañero de su edad. Él está vivo, dice, porque nunca fue codicioso. Nunca trabajó temporadas largas en la mina. Nunca veinticuatreó. Es decir: nunca hizo turnos de veinticuatro horas seguidas bajo tierra. Salía a la superficie, regresaba unos meses al pueblo de sus padres a cultivar papas y pastorear llamas, dejaba que los pulmones respiraran aire puro, que se le limpiaran de polvo, y luego volvía a la mina, pero nunca estuvo allá dentro cuando una bolsa de gas asfixiaba a sus compañeros o un derrumbe los aplastaba. Tiene la sensación de que ya ha jugado muchas papeletas con la muerte y de que no debe arriesgarse más. Así que se retira. Jura que dentro de unas semanas se retira.

Villca mide poco más de metro y medio. Aun así, tiene que agacharse y caminar doblado para no golpear con el casco las vigas de eucalipto que sostienen la galería. Va agachado y con los brazos pegados al cuerpo, porque en este túnel minúsculo…

—¡Esto es pura gusanera!

…porque en este túnel basta con abrir los codos para tocar la pared de la izquierda y la pared de la derecha al mismo tiempo, basta con levantar un poco el cuello para golpear el techo con el casco. Estamos dentro de una montaña. Alrededor de nuestros cuerpos hay unos pocos centímetros de aire y luego millones de toneladas de rocas compactas. Es lo más cercano a estar enterrado: solo queda este orificio por el que regresar a la superficie (para quien sepa orientarse en el laberinto de galerías que serpentean se cruzan se bifurcan giran suben bajan: no hay nada en los túneles, en las grutas y en los pozos, ninguna luz, ninguna brisa, ningún sonido, que indiquen si volvemos hacia la vida o si entramos más profundo en la montaña). Da la impresión de que bastaría un estornudo para que la montaña se compactara un poco más y aplastara esta galería por la que avanzamos como dos insectos, tanteando las paredes, caminando con los pies y con las manos.

partes

páginas

ISBN:978-99974-920-3-6

ander izagirre

Es periodista y publica sus trabajos en diversos medios internacionales. Ha escrito sobre los porteadores de las montañas del Karakórum, los supervivientes de Chernóbil o el campesino que ordeñó las nubes en la isla canaria de El Hierro. Recibió el Premio Europeo de Prensa 2015 por un reportaje sobre crímenes militares en Colombia: “Así se fabrican guerrilleros muertos”. También es autor de libros como Plomo en los bolsillos, Cansasuelos o Mi abuela y diez más.

CATÁLOGO 

COLECCIÓN ENSAYO

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TRES CITAS IMPUNTUALES: TIEMPO, POESÍA Y FALTA

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