Vértigos

sinopsis

¿Qué tiene de especial la literatura fantástica en Bolivia, donde a veces la realidad es tan asombrosa como  la ficción más delirante? El género fantástico sirvió de catalizador para que la literatura boliviana recuperara su autonomía –secuestrada por el realismo social hasta hace 50 años- y permitió extender nuestros horizontes narrativos. Lo fantástico suscita extrañeza ante los misterios de los seres y las cosas que nos rodean. Antes que una forma de evasión es un gesto político que cuestiona nuestra representación mental de la realidad. Vértigos propone una muestra generosa sobre el estado actual del género en el país: seres improbables, dobles, réplicas monstruosas, transgresiones de las leyes físicas, críticas a la percepción normalizada, permeabilidad de las fronteras entre el sueño y la vigilia, lo humano y lo animal. Una selección de cuentos que nos devuelve el vértigo de la ficción y nos recuerda que el verdadero misterio del mundo no es lo invisible, sino lo visible.

índice

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I. Identidades

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II. Percepciones

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III. Apariciones y sueños

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IV. Seres y poderes

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V. Bestiario

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VI. Metamorfosis

NOCTURNO NERVIOSO10

Manuel Vargas

Desperté en una cama de plaza y media con ponchos ásperos, y un dolor de cabezaaaa… El cuarto, descuidado, chiquito, no tenía ni ventanas. ¿Dónde estaba? Mis brazos comenzaron a temblar y me asusté. Volví a taparme y entonces sentí un olorcito de mujer entre las sábanas. Así que… yo… No podía ser, no me acordaba de ninguna mujer, así, firme. Es decir… seguramente días antes anduve chupando con mis amigos y al final no supe con quién ni dónde me fui a meter. Es decir… no estaba obligado a saber el nombre ni recordar la cara de la ñata con la que pasé la noche. Pero eso no era para tranquilizarse, ¿no? ¿Qué pasó con mis amigos de farra? ¿Estaba en la ciudad o en un pueblo de los alrededores? ¿Quién era yo, finalmente?

La claridad entraba por las rendijas de la puerta y me volví a incorporar. Yo soy un hombre solo, yo soy un hombre libre y bien macho, me repetía mientras buscaba mi ropa —ni siquiera tenía calzoncillos— sobre alguna silla. Pero no había ninguna silla. Vi sólo un ropero con el espejo roto y un, ¿cómo le llaman?, un mueble empolvado donde había en desorden chucherías de mujer.

partes

páginas

ISBN:978-99954-864-3-3

Daniel A. Montiel y Guillermo Ruiz Plaza

Guillermo Ruiz Plaza (La Paz, 1982) es autor de Prosas sacras (Plural, 2009), mención del Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal, así como de los volúmenes de cuentos El fuego y la fábula (Gente Común, 2010) y La última pieza del puzzle (Editorial 3600, 2013), ambos galardonados con el Premio Nacional de Literatura Santa Cruz en 2009 y 2012 respectivamente. Trabajó como antologador, coeditor y prologador de Vértigos. Antología del cuento fantástico boliviano (El Cuervo, 2013). Hoy reside en Albi, Francia, donde ejerce como docente en el instituto y la universidad.

Daniel A. Montiel es egresado de ciencias de la educación, ha obtenido tres mensiones en concursos literarios y publicado dos antologias de cuento de terror junto a Willi Camacho

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