“Una casa de sombras y mujeres hecha de venganza y poesía. Una novela tensa y estremecedora, que se ocupa de los espectros y las cuestiones de clase y la violencia y la soledad con naturalidad, como si las brujas le hubiesen dictado a Layla Martínez esta lúcida y terrible pesadilla”. Mariana Enriquez




