Libro
REMOVER LA TIERRA
Autor
ANTONIO SÁNCHEZ GÓMEZ
Sinopsis
Donde antes se extendía el lago Poopó —hábitat de diversas especies y territorio del ayllu San Agustín de Puñaca— hoy solo queda un desierto de tierra salada, agrietada y reseca.
Entre la crónica, el ensayo y desde una mirada que se involucra en lo que observa, Remover la tierra recorre Puñaca, Llallagua, Chulumani, Rurrenabaque, el río Beni, Madidi, Concepción, Eyiyoquibo, entre otros lugares. Con un lenguaje minucioso e insólito, este libro urgente da cuenta del saqueo y reúne las voces de quienes sufren la contaminación minera, el avance de la agroindustria y de los que resisten las consecuencias de los megaproyectos estatales. Antonio Sánchez Gómez traza así un mapa del extractivismo en Bolivia que es, al mismo tiempo, una cartografía del despojo. Un retrato de los daños que deja la explotación sobre la tierra y los cuerpos.
Todo sigue igual en las tierras de San Agustín de Puñaca.
Autor
ANTONIO SÁNCHEZ GÓMEZ
Edición
Primera
ISBN
978-9917-606-54-3
Publicación
© Editorial El Cuervo, marzo 2026.
Comienza a leer
Ya va a aparecer, dice Germán, pero lo mismo dijo hace treinta kilómetros. De momento, solo las matas de totora siguen difuminándose tras la ventanilla. Y yo no sé si aparecerá antes de que anochezca. El ascenso constante por la puna nos hace rozar los 4000 metros sobre el nivel del mar. Germán esquiva los montículos de tierra y las vicuñas brincan confundidas con los virajes del jeep. Estas dunas son nuevas, se impacienta, están ganando terreno, y da otra vuelta al cassette de los repetitivos e hipnóticos huayños. En el parabrisas se acumula el polvo proveniente del oeste y el cauchi, capaz de absorber la sal, se convierte en el único arbusto imperante. Una franja anaranjada ocupa el escaso horizonte, entre cumbres y nubes, cuando empezamos a sortear barcas panza arriba, desvencijadas y herrumbrosas. Con tanta sal, todo se oxida rápido acá, explica Germán, y se sube la visera como para otear mejor. Ya tiene que aparecer. Pero seguimos traqueteando sobre un páramo ahora desprovisto de follaje, cuarteado, salinizado. Nunca había visto la base de esa chullpa, alza el mentón hacia un torreón de piedra que se yergue sobre la planicie, proyectando la primera sombra desde que salimos de Puñaca, hasta bien arribita estaba cubierta, Germán señala la cúspide derruida. Pasado el roque mortuorio, frena, se apea y hace pantalla con la mano, ¡ahí está!, exclama aliviado. Al bajar del vehículo me inunda un olor salobre, miro hacia donde indica y solo veo un suelo blancuzco que se extiende hasta los cerros. Germán intuye mi extrañeza, ahí, insiste. Y entonces veo cómo se desplaza el piso níveo. Alzo la vista hacia el movimiento de las nubes y comprendo que se están reflectando abajo, en un mínimo espejo de agua.
Notas de prensa
ANTONIO SÁNCHEZ GÓMEZ
(Extremadura, 1981)
Participó como abogado ambientalista en un proceso contra la contaminación minera en Oruro. De ahí, surge Remover la tierra, híbrido de crónica, ensayo y narrativa que desciende a las profundidades del extractivismo para revelar sus consecuencias ecocidas en la tierra y emocionales en las personas que la defienden.
Anteriormente, tras litigar contra los “mecheros de la muerte” en la Amazonía ecuatoriana, publicó Derrotero, un “river trip” protagonizado por defensores del territorio.